Dec 4, 2010

Mi experiencia con Twin Peaks.

El otro día "blogeando" (verbo que no creo que exista, pero con la de sorpresas, gratas y no tan gratas, que nos está dando la RAE en estos último meses no me extrañaría en absoluto) di con una entrada que hablaba de la tendencia a ver las cosas que nos gustan en todas partes (entiéndase atraen o crean especial gracia en todas sus variantes). Por ejemplo, si resulta que a Ana le gusta Juan, podría ser que en todos los anuncios publicitarios que vea haya algún Juan, que en las frases que den para analizar en la escuela el sujeto suela ser Juan o que el nuevo entrenador del gimnasio resulte que se llame Juan, y el etcétera que tú quieras. Evidentemente esos Juanes ya existían antes de que a Ana le gustara el suyo, pero ella ha empezado a apreciar su nombre ahora que le interesa.
No debe ser una ciencia exacta, pero yo, por experiencia, doy fe de que esto pasa. (Acaban de decir Juan en TV y me ha llamado la atención, aunque no creo conocer a ninguno en especial).
En fin, lo que me ha pasado con Twin Peaks es algo parecido, pero a la inversa. Es decir, no es que haya visto la serie, me haya gustado mucho o muchísimo, y ahora todo me recuerde a ella. Más bien lo contrario. No la he visto (aún), pero sin embargo, durante el último mes, he leído su nombre como veinte veces. He pensado que la persecución durará hasta que susodicha sea vista, por lo que me la he bajado y consecuentemente empezado. De momento muy bien, además de oler a Lynch desde el principio.
Y que conste que no la estoy viendo con la esperanza que deje de acecharme al acabarla, más bien por todo lo contrario, pero entonces lo entenderé todo...

 ...o no.

2 comments:

  1. Sabes ke me pasa konstantemente kon todo......Y es odioso!
    Pero en este kaso debo decirte que no tiene perdón que no hayas visto Twin Peaks hasta ahora!!!! Kon lo pesadita ke fui en su momento..... !!!!!!
    Enjoy it!!!

    Mierk.

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ANEURYSM